"Chechenia es como la URSS de 1937". Con estas palabras resumía Natalia Estemirova, la activista pro derechos humanos asesinada esta semana en Chechenia, la situación en aquella zona de Rusia. Lo recuerda ahora El País, diario que la entrevistó mientras la acompañaba en uno de sus viajes a la región conflictiva, donde padecía toda clase de atropellos y amenazas.
Sobre los mismos hechos, este diario, el de mayor difusión en España, publica un editorial titulado "Impunidad en Rusia" en el que reclama que Moscú explique el asesinato en Chechenia "de otra relevante crítica de los desmanes de Kadirov". Su final dramático ha sido el mismo que el de su amiga la periodista Anna Politkovskaya.
Por otra parte, según publica El Periódico, diversos dirigentes occidentales reclaman que el Kremlin aclare la autoría del asesinato. Divresas ONGs acusan directamente al presidente proruso, aunque el presidente Medvedev, que dice condenar el crimen, descarta que Kadirov esté detrás de la acción.
También La Vanguardia tercia en el asunto y ratifica esta imputación hecha al líder checheno, Ramzan Kadirov. A fin de cuentas se relaciona el asesinato de Estemirova con los padecidos anteriormente por Politkovskaya y Stansislav Markelov.