Ayer, 25 de octubre, se cumplieron cinco años de la detención y encarcelamiento de Mijail Khodorkovsky, el que como propietario de la petrolera rusa Yukos era considerado la mayor fortuna del país –y también el principal contribuyente de Rusia-.
Además de empresario emprendedor, pues este joven ingeniero supo transformar una empresa obsoleta en un imperio energético, Khodorkovsky colaboraba con elementos liberales de la política. Con su detención hace cinco años y la inmediata inhabilitación política, Putin se quitó de en medio un rival político.
Todos estos ingredientes otorgan a la detención, juicio y encarcelamiento de Khodorkovsky la condición de preso político. Aparte del aislamiento, tiene muy restringidas las visitas de sus familiares más directos, no puede ver a sus abogados, aparte de que alguno de ellos como Robert Amsterdam tiene prohibida la entrada en el país después de su expulsión en 2005. Además ha alguna agresión que no ha sido aclarada por los responsables del centro y se le han imputado supuestas faltas penitenciarias para justificar la denegación de la libertad provisional.![]()
En todo este tiempo se han producido una serie de hechos denunciados por organismos y personalidades internacionales:
- Primero: La expropiación de Yukos a bajo precio por el gobierno ruso.
- Segundo: El juicio y condena de ocho años de cárcel a Khodorkovsky por fraude y evasión fiscal sin que se respetaran las mínimas garantías procesales de un estado de derecho exigibles a Rusia en tanto que miembro del Consejo de Europa.
- Tercero: El traslado desde Moscú a un campo de trabajo en Siberia, en la frontera con China, en condiciones insalubres por la proximidad a una planta química.
- Cuarto: La denegación de la libertad provisional, que le correspondería por haber cumplido más de la mitad de la condena.
- Quinto: Nuevas imputaciones que tienen por objeto acumularle nuevas condenas para impedir que Khodorkovsky quede libre y salga a la calle.
Ante esta situación, paralela a la percepción de una deriva autoritaria por parte del entonces presidente Putin, no suavizada por su sucesor Medvedev, cada vez arrecian más las críticas al tratamiento que del asunto Khodorkovsky se da desde el Kremlin.
Desde el Consejo de Europa, que se pronunció en enero de 2005 con una resolución muy dura en defensa de los derechos humanos, hasta el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la canciller Angela Merkel, diputados del Parlamento Europeo o el Congreso de los Diputados, muchos responsables políticos y organismos internacionales han levantado su voz para se proceda a un juicio justo y, mientras tanto, se alivie la situación penitenciaria de Khodorkovsky.
La prensa internacional se hace eco de este aniversario. Destacamos el editorial que publica The Wall Street Journal y el The Moscow Times.