El semanario británico The Economist, considerado el más influyente y ponderado de Europa, reclama un gesto del nuevo presidente Medvedev hacia Mijail Khodorkovsky. En un editorial donde reclama juzgar a Medvedev por sus hechos y no por sus palabras, The Economist postula que escuche a Khodorkovsky, juzgado en un proceso irregular por su gestión en Yukos y encarcelado actualmente en Siberia.