La enigmática sucesión de Putin: ¿Y si sigue? (ABC)

| No Comments | No TrackBacks

Oportuno análisis el que hace el corresponsal de ABC en Moscú, Rafael Mañueco. Especula con las intenciones de Putin al encabezar la lista electoral para las legislativas del próximo domingo y se pregunta si en el fondo no estará preparando su propia sucesión en la presidencia. El motivo que daría a los rusos es que el resultado electoral puede interpretarse como el deseo de la población de que Putin siga en el Kremlin.

Aquí está la crónica de ABC:

La inesperada decisión del presidente, Vladímir Putin, de encabezar la lista electoral de Rusia Unida, el partido mayoritario en el Parlamento, ha hecho cambiar completamente el carácter de los comicios legislativos que se celebran el próximo domingo en Rusia. Los sondeos vaticinan una victoria aplastante de Putin, pero nadie sabe todavía cuál es exactamente su intención y cómo utilizará ese previsible triunfo. La Constitución no permite a una misma persona desempeñar el cargo de presidente dos mandatos seguidos. Putin lleva meses repitiendo que no promoverá la modificación de la Carta Magna para eliminar tal limitación. Aunque quisiera, ya no hay tiempo para ello. Las presidenciales serán convocadas por el Consejo de la Federación (Cámara alta) de un momento a otro, probablemente mañana, para ser celebradas el próximo día 2 de marzo. El mandatario ruso ha dicho que, si Rusia Unida gana las elecciones, «significaría que la gente confía en mí y, por tanto, tendría el derecho moral a seguir ejerciendo influencia» después de dejar el Kremlin. Se da la circunstancia de que, nunca antes, Putin se había presentado como el líder de Rusia Unida o de cualquier otro partido. Siempre hizo gala de su condición de independiente. Por eso, nadie entiende para qué, tras ocho años en el poder, decide precisamente ahora identificarse con un grupo concreto. Sin contrapesos Todos los analistas coinciden en señalar que, si hubiese querido, Putin hubiera podido enmendar la Constitución hace tiempo sin ningún obstáculo, logrando así perpetuarse en el poder. Igual que han hecho muchos de los presidentes de otras antiguas repúblicas soviéticas, como son los casos de Alexánder Lukashenko en Bielorrusia, Islam Karímov en Uzbekistán o Nursultán Nazarbáyev en Kazajstán. Por otro lado, con un poder presidencial tan fuerte como tiene Rusia, en gran parte obra del propio Putin, es difícil tener influencia si uno no está en el Kremlin. «Por mucho que sea líder del partido mayoritario y conserve niveles altos de popularidad, el que manda en Rusia en resumidas cuentas es el presidente. Es casi imposible crear contrapesos a quien está en el Kremlin», considera Alexander Projánov, director del diario 'Zavtra'. Por eso, tanto Projánov como otros muchos periodistas y observadores creen que, si efectivamente Putin tiene intención de dejar la presidencia el año que viene, más le valdría cesar en su empeño de seguir sobresaliendo. El director de 'Zavtra' asegura que tal actitud «podría incomodar al nuevo presidente y crear una situación de bicefalia peligrosa». Incluso teniendo en cuenta que la persona que suceda al actual mandatario será, sin ninguna duda, alguien de su confianza. Sin embargo, el politólogo Stanislav Beltkovski, está convencido de que la idea que Putin tiene en la cabeza no es ser primer ministro, nombramiento que depende del Kremlin y no del Parlamento, sino continuar siendo el jefe del Estado. Según su opinión, «necesita una victoria holgada en las legislativas para poder decir que la sociedad le reclama y anunciar así su participación en las presidenciales». Omnipresente Beltkovski explica que Putin podría tomar parte en los comicios de marzo sin necesidad de enmendar la Constitución. Para ello, «tendría que dimitir antes de la publicación oficial de la convocatoria de elecciones presidenciales», es decir en los cinco días posteriores a su aprobación por la Cámara alta. La ley electoral determina que, en el momento de la publicación de la convocatoria, el presidente que esté en ejercicio y haya desempeñado dos mandatos no podrá presentarse a la reelección. Pero, si ese día el poder ha pasado ya de forma interina a manos del primer ministro, Víctor Zubkov, Putin tendría luz verde, al parecer, para continuar en el poder después de marzo. Mientras tanto, la campaña electoral está siendo monotemática. El único que aparece constantemente en las pantallas de televisión es Putin. Eso sí, se ha negado a enfrentarse en los debates con otros dirigentes políticos. La oposición está siendo masacrada y perseguida. El candidato de Yábloko por Daguestán, Farid Babáyev, falleció ayer después de dos días en coma. Fue tiroteado el miércoles en Majachkalá por unos desconocidos. Ayer, la Policía volvió a detener a Gari Kaspárov. Tres partidos, entre ellos los ecologistas, han visto cerrado el acceso a los comicios «por no aportar la documentación exigida». La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), que habitualmente había enviado a Rusia en otras ocasiones en torno a 400 observadores, tendrá esta vez solamente 55. Según los sondeos, de los once partidos en liza en las legislativas, sólo Rusia Unida y los comunistas conseguirán escaños.

No TrackBacks

TrackBack URL: http://www.robertamsterdam.com/cgi-bin/mt4/mt-t.cgi/4038

Leave a comment